El antojo varía en función del déficit nutricional

El antojo varía en función del déficit nutricional

El cuerpo envía mensajes cuando existe un déficit nutricional y por eso tenemos antojos. Te damos las claves para aprender a leer estas señales.

Cuando tenemos unas ganas desesperadas de comer algo, decimos que tenemos un antojo, una señal que nos envía nuestro cuerpo para cubrir una necesidad nutricional inminente. El problema viene cuando la interpretación de ese antojo es cubrirlo con ingredientes poco saludables, la buena noticia es que sabiendo interpretar esos mensajes podremos sustituirlos por alimentos sanos.

En algunas ocasiones el cuerpo nos pide fruta, más agua, frutos secos… eso es genial porque lo identificamos y saciamos ese antojo comiendo ingredientes healthy pero ¿qué pasa con esos momentos en los que tenemos la necesidad imperiosa de comer alimentos poco recomendables?

Debes saber saber  que muchos antojos son simplemente sed, ya que el  organismo está deshidratándose y el cerebro confunde esa necesidad mandándote un mensaje de ansiedad por tomar a veces ‘cualquier cosa’ rápidamente y con ansiedad. Prueba a beber un vaso de agua y esperar unos minutos antes de ponerte a comer desesperada. Si se te quitan esas ganas locas de comer es que simplemente necesitas hidratarte.

Antojo de cómida rápida y poco saludable

Seguro que te ha pasado más de una vez,  que sientes el deseo irrefrenable de comer pasta, pizzas, patatas fritas… Pues lo que te está pidiendo tu cuerpo en realidad son grasas, necesitas tomar grasas y el cerebro lo interpreta como lo llevamos interpretando las últimas décadas, con comida rápida de grandes cadenas y cuánto más grasienta y refrita mejor.

Una vez  identificado el problema, ahora debes sustituir esas grasas modernas tan perjudiciales por grasa saludable. Toma aguacate, aceite de coco, aceite de oliva, nueces, semillas… así vas a poder eliminar tu antojo dando a tu cuerpo lo que necesita.

Antojo de chocolate

Este debe ser uno de los antojos más frecuentes entre las mujeres, sobre todo por las fluctuaciones hormonales. ¿Qué es lo que realmente está pidiendo nuestros cuerpo? Nos está diciendo que tiene un déficit de selenio y que necesita un aporte extra que el cerebro interpreta para mandarnos la señal.

El chocolate tiene selenio por lo que es lo que te vendrá a la cabeza rápidamente si el cuerpo lo necesita pero claro, intenta que sea lo más saludable posible, preferiblemente negro y con un 85% de cacao y sin azúcar. También puedes aliviar ese antojo con alimentos ricos en selenio como las nueces, las pipas de girasol o las almendras.

Antojo de carbohidratos (pan, bollería…)

Tantísimas veces hemos vivido este momento que no nos vamos a poner a echar las cuentas. Si tu cuerpo te pide de forma enfermiza pan, pasta, bollería… lo que necesita son aminoácidos y energía de forma rápida e inmediata y sabe que con el pan y demás carbohidratos simples va a lograrla ipso facto. Una vez detectada la carencia vamos a reinterpretar el mensaje para cubrir esa necesidad del organismo con alimentos que no rompan tu dieta, así que puedes optar en estos casos por comer quinoa, huevos y frutos secos como las nueces para recuperar fuerzas.

Antojo de dulces

Este es un claro ejemplo de que tu cuerpo te está pidiendo glucosa. Antes de darte ese atracón párate a pensar en lo que tu organismo te está queriendo decir. Opta por tomar fruta que cuenta con fructosa y además tienen un gran valor nutricional, antioxidantes, minerales, fibra y vitaminas.

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Fuente: Infojobs

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