Los ácidos cosméticos para la piel, al detalle.

Los ácidos cosméticos para la piel, al detalle.

 

Glicólico, kójico, hialurónico, cítrico… Son llamados ácidos cosméticos. Cuando hablamos de ácidos cosméticos, nos referimos a unas sustancias que en contacto con la piel, ayudan a su renovación. Al estimular esta exfoliación de la capa córnea de la piel, se potencia a la vez la producción de colágeno.

La piel se exfolia normalmente pero, con la edad ésta disminuye la velocidad de renovación. Los ácidos cosméticos son especialmente efectivos para mejorar las marcas de envejecimiento debido al sol, pero además mejoran la hidratación de la piel y también su elasticidad. Este aumento de la exfoliación de la piel también ayuda a disminuir sus manchas.

Los hidroxiácidos pueden penetrar en la dermis, y así estimulan la producción del ácido hialurónico, la densidad del colágeno y la elastina de la piel. Con ello se logra mejorar su capa dérmica.

Y existen también otros ácidos que no tienen una acción tan importante como exfoliantes.
Detallamos los ácidos uno a uno:

Ácido azelaico. Principal propiedad: pieles sensibles e inflamadas, como aquellas con rosácea. 
Se trata de uno de los ácidos más potentes, por lo que se suele usar en problemas de acné, inflamación y manchas. Actúa como antibacteriano, reduciendo la proliferación de las bacterias en los folículos, previniendo las infecciones y las inflamaciones, los temidos granitos.

Aunque es un ácido fuerte, se puede usar en pieles sensibles y muy inflamadas, como puede ser piel con rosácea y acné rosácea, ya que es extraordinario para calmar esta piel. Generalmente se suelen combinar en los casos de rosácea con otro tipo de productos para calmar la piel, en concentraciones del 4 al 20%.

Ácido cítrico.Principal propiedad: Muy antioxidante, da mucha luminosidad a la piel.

La aplicación directa del acido cítrico en la piel actúa exfoliando y eliminando las capas más superficiales. Con ello conseguimos que se vea la piel nueva, dando mucha luminosidad e hidratación a la piel, así ésta se ve más cohesionada.

Se puede combinar con minerales, como el aluminio, las sales de citrato de aluminio y citrato de zinc, que son muy astringentes, por lo que suelen usarse en pieles acneicas para regular el exceso de sebo.

Ácido ferúlico. Principal propiedad: Muy antioxidante, captador de radicales libres y protector frente a la luz UV.

Este ácido tiene gran capacidad de actuar frente los radicales libres, por lo que tiene una importante acción antioxidante.

Al tener la capacidad de neutralizar los radicales libres, ayuda a prevenir el daño del ADN celular y proteger las células, y preserva la piel del envejecimiento.

En cosmética se suele encontrar en sérum y ampollas antioxidantes, que además incluyen la vitamina C, para potenciar esta acción. Este actúa ayudando a la regeneración lipídica y protectora de la piel, y se recomienda para todo tipo de pieles, especialmente las secas.

Ácido glicólico. Principal propiedad: es un ácido renovador y ‘peeling’ por excelencia

Suele acompañar tratamientos de despigmentación, ya que elimina las capas más externas de la piel y puede penetrar más internamente. Tiene la capacidad de mejorar la hidratación de la piel (para esta acción con una concentración de un 5% es suficiente).

Ayuda a mejorar la producción de colágeno y que la piel aumente su firmeza. Con este ácido la piel tendrá una mayor capacidad de adaptación, por lo que cuando se usa durante bastante tiempo, la piel se acostumbra. Para mantener este efecto, se necesita aumentar la concentración del mismo.

Si se utiliza durante largos periodos de tiempo en la piel más externa parece que no es lo suficientemente efectivo, la piel se vuelve resistente y parece como si la parte mas superficial de la piel se resecara; sin embargo, interiormente no lo está.

Es preferible usar este ácido durante periodos cortos de tiempo y hacer descansos; así conseguimos la eficacia durante más tiempo.

Ácido hialurónico. Principal propiedad: hidratante y protector de la piel

Tiene una gran capacidad cohesiva y viscosa, por lo que tiene la capacidad de actuar por sí mismo como si se tratara de una “esponja”, absorbiendo agua y manteniéndola. Realmente tiene la capacidad de absorber mas de 1.000 veces su peso en agua.

Así que la función como cosmético de este ácido será principalmente hidratar la piel y al aumentar su volumen cuando absorbe agua. Además, servirá igualmente de relleno de las arrugas, y con ello se logra que las arrugas se vean menos profundas. No tiene acción ‘peeling’, como sí la tienen los AHA y los BHA.

El problema del ácido hialurónico propio es que tiene una vida muy corta y se produce y degrada muy rápidamente.

 Acido kójico. Propiedad principal: Despigmentante

Tiene la capacidad de inhibir algunas enzimas del metabolismo, entre ellas algunos polifenoles, xantinas y aminoácidos responsables de la formación de la melanina.

Así se evita la sobreproducción de esta, y en consecuencia, con su uso conseguimos blanquear la piel. Por ello se aconseja usar este ácido cuando hay manchas en la piel puntuales o melasma.

En cosmética se suele combinar con otro tipo de ácidos como el glicólico, que al exfoliar la piel mejora esta acción despigmentante, en forma de cremas o de lociones y gotas. Así, este ácido tiene principalmente acción despigmentante.

Ácido láctico. Propiedad principal: exfoliante para pieles sensibles

Este ácido es suave, la piel lo admite fácilmente, por lo que será efectivo para pieles más sensibles. Tiene acción queratolítica, puede penetrar en las capas más internas de la piel, así también puede mejorar la producción de colágeno y elastina. Se puede combinar con despigmentantes, para eliminar manchas solares.

Mejora la barrera lipídica de la piel, ya que aumenta las ceramidas que contiene, a concentraciones sobre el 5% ayuda a mejorar el tono de la piel. Por lo que es especialmente eficaz en piel seca.

Acido málico. Propiedad principal: Exfoliante y antiséptico

A nivel cosmético,  mejora la suavidad, luminosidad y firmeza de la piel.

Es un ácido que podemos considerar “suave”, por lo que es recomendable en personas de piel más sensible. En cosméticos suele estar acompañado de otros ácidos para mejorar su efectividad, como puede ser el glicólico o el láctico. Algunos estudios lo combinan con la vitamina C para disminuir el melasma.

Ácido mandélico. Propiedad principal: Mejorar la renovación celular de la piel, especial en pieles inflamadas

Tiene las mismas acciones de regeneración celular, y estimulación natural de la piel. Ayuda así al igual que los otros ácidos a disminuir las arruguitas finas y es beneficioso frente al fotoenvejecimiento. Este tipo de ácido está especialmente recomendado en personas con manchas por acné y melasma.

Ocasiona menos rojeces que otro tipo de ácidos como el glicólico, por lo que se puede usar en piel con rosácea, manchas o inflamaciones e infecciones cutáneas. Se puede usar en pieles especialmente irritadas.

En peelings para el acné, se suele combinar con el ácido salicílico, ya que gracias a su actividad antimicrobiana, mejora estas lesiones, aunque se trate de acné por rosácea.

Ácido salicílico. Propiedad principal: Indicado para pieles acnéicas y con psoriasis

Este ácido es el más apropiado para pieles masculinas resistentes, pieles grasas y pieles acneicas, ya que además de tener la capacidad de penetrar en los poros limpiándolos y “secando” el exceso de grasa también tiene acción antiinflamatoria.

La acción de limpieza del poro evita que se acumulen células muertas y exceso de grasa, evitando así la aparición del acné. Aunque como todos los ácidos en alta concentración puede ser muy irritante, y en estas concentraciones solo se recomienda su uso bajo supervisión médica.

Además posee acciones antisépticas y antimicrobianas. Se suele incluir en los productos callicidas y para eliminar verrugas (aunque no en verrugas genitales).

En casos de psoriasis, cuando se ha engrosado mucho la piel, se puede aplicar una crema que contenga una leve concentración de salicílico.

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1 comentario sobre “Los ácidos cosméticos para la piel, al detalle.

  1. La verdad, para quien tenga alguna duda. En mi caso me he hecho tratamientos con ácido hialurónico y me ha ido fenomenal. Me han propuestos alguna vez cambiar a “cosas nuevas” pero a mi doctora de la clínica de Estética le digo que si me funciona, que no me lo cambie. Llevo por muchos años con el mismo tratamiento y los resultados son buenísimos. Pero necesitas ir a una buena clínica estética y no a una peluquería como se ve en la tele. Tambien decir que me hago tratamientos para evitar las arrugas del cuello y del escote, pero estos son a bases de crema y sujetadores especiales. Es que me gusta mucho esta página, aunque no me haga falta hacer ningún curso.

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